¿Cómo puedo invertir en una StartUp?

Actualizado: 7 sept 2021

La inversión en startups se ha puesto de moda en los últimos años y no faltan razones para ello. Ante la baja rentabilidad que ofrecían los productos tradicionales de inversión, como los depósitos, los fondos o el ladrillo, muchos inversores han decidido dar el salto hacia este nuevo (y desconocido) activo. Invertir en startups es la nueva moda de inversión.


¿Te imaginas haber invertido en empresas como Apple, Amazon, Facebook, eBay o Google en sus inicios? La rentabilidad que podrías haber obtenido por tu inversión habría sido extraordinaria. Estas empresas hacen unos años tenían muy poco valor pero hoy son auténticas minas de oro.



¿En qué consiste la inversión en startups?


La inversión en startups consiste en invertir en empresas de base tecnológica que se encuentran en una fase muy embrionaria de su ciclo de vida. Muchas de ellas acaban de salir al mercado y aún no arrojan ni un solo euro de beneficio. Otras solo son un proyecto en la mente de un emprendedor que busca financiación.


Al invertir en una empresa de este tipo, en cierta medida, apuestas a que va a tener éxito en el mercado. Pero esto es algo que se hace casi a ciegas, sin apenas información. En ausencia de datos que demuestren que la inversión es buena, solo te queda confiar en que la empresa crecerá y tú ganarás dinero.


Ventajas de invertir en startups


Dos son las grandes ventajas de invertir en startups. La primera es que la rentabilidad que puedes llegar a conseguir es altísima si la empresa por la que apuestas crece fuerte. Si inviertes 1.000 euros en una empresa y su valor se multiplica por diez habrás ganado 9.000 euros. La rentabilidad habría sido del 900%.


La segunda ventaja es que si tu inversión es alta y te conviertes en uno de los principales inversores de la startup quizás te puedas involucrar en su desarrollo.


Inconvenientes de invertir en startups


Por desgracia, no todo son ventajas. El principal inconveniente de invertir en una empresa de este tipo es que el riesgo de que pierdas tu inversión es bastante elevado. Partiendo de la estadística de que solo una de cada diez empresas consigue sobrevivir varios años en el mercado, la probabilidad de éxito sería menor del 10%.


Para evitar que esto ocurra tendrías que estudiar muy bien a la startup en cuestión y a su sector, para lo cual es necesario invertir mucho tiempo en analizar el proyecto, lo cual en sí mismo es otro gran inconveniente de esta modalidad de inversiones: requieren tiempo.

Un tercer hándicap es que la inversión apenas tiene liquidez. Cuando inviertes en una startup lo haces a sabiendas de que solo podrás recuperar tu dinero cuando vendas tus participaciones. Y esto no tiene por qué ser ni fácil ni rápido.


¿Por qué la inversión en startups puede no ser recomendable para ti?


  • El porcentaje de fracaso de startups es altísimo. Dicho de otra forma: la probabilidad de que tu dinero se esfume porque tu participada cierre es enorme.

  • Es una inversión totalmente ilíquida. En Bolsa, por ejemplo, siempre puedes vender tus acciones si necesitas “cash”. En startups, no.

  • Incluso si la startup va bien, es posible que no recuperes tu dinero. Si tu participada tiene números positivos pero nadie la compra, tus fondos están ahí totalmente parados. Si la empresa llega a ir especialmente bien, quizá algún día puedas cobrar dividendos, pero no es habitual.

  • Las ventas de startups ocurren tras muchísimos años desde las primeras inversiones, por lo que te puede tocar esperar fácilmente diez años hasta que veas plusvalías en tu inversión (en el mejor de los casos). Las adquisiciones de Ticketbis y Habitíssimo (dos de mis participadas), por ejemplo, se produjeron ocho años después de la primera ronda, y no es habitual, ya que normalmente el proceso es más largo.


¿Cómo invertir en startups?


Ahora que ya sabes en qué consiste este tipo de inversión y cuáles son sus ventajas e inconvenientes puedes decidir de forma racional si te interesa o no invertir en startups.

Si la respuesta es afirmativa, hay tres formas de hacerlo, cada una con sus ventajas e inconvenientes: de forma directa, mediante una plataforma de crowdfunding o a través de una red de business angels. Te las resumimos a continuación:

  • La inversión directa es la fórmula más complicada de todas y la que tiene más riesgos, pero también con la que puedes involucrarte más en la empresa y conseguir la mayor rentabilidad.

  • Con la red de business angels se invierte a través de un grupo de inversores. Esto es más seguro porque los proyectos pasan un filtro previo en el que se analiza la viabilidad de la empresa en cuestión.

  • El crowdfunding es la fórmula más novedosa. Permite invertir en startups con poco dinero y de forma diversificada.

En nuestra opinión, estamos ante una inversión muy arriesgada en la que solo deberías invertir el dinero que puedas y quieras dar por perdido. Si tu estrategia de inversión pasa por diversificar tus ahorros entre distintos productos financieros debes considerar la inversión en startups como una de las de mayor riesgo. Sin embargo, también los beneficios pueden ser muy interesantes, lo que te obliga a evaluar todos los escenarios posibles.


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